Hay puestas de sol que enmarcan el mar, tiñéndolo de color. Hay puestas de sol que pintan el cielo con tonos rosáceos y anaranjados, para guiar a las aves hacia el horizonte. Hay puestas de sol que oscurecen montañas e iluminan la otra orilla.
Hay ocasos que invitan al mañana y ocasos que matan el hoy, feneciendo. Hay ocasos para optimistas, utópicos o esperanzados; para fatalistas, desilusionados o desengañados. Hay ocasos que acaso no signifiquen nada.
Hay atardeceres para románticos, nostálgicos y melancólicos; para poetas. Hay atardeceres para los que buscan la tranquilidad y para los que añoran el día o anhelan la noche. Hay atardeceres para pasear, escribir y pensar.
Puestas de sol que son de amor, que bailan al ritmo de caricias y recuerdos. Ocasos que unen almas y funden cuerpos. Atardeceres sólo tuyos y míos. Nuestros.
Salobreña (Granada), 8 de enero de 2011
Me gusta!!! Sabes? te imagino escribiéndolo viendo cómo cae el sol... jejeje en serio, me gusta, es breve pero intenso, por así decirlo :)
ResponderSuprimirMuchas gracias por tus palabras :)
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