En el día de Nochebuena, realizamos un alegato en favor de la alegría: queremos luchar por encontrarla allá donde risas y sonrisas parecieron extinguirse tiempo ha. Porque otro mundo es posible.
Defendamos la alegría... Siempre.
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
Mario Benedetti
Esa actitude siempre combativametne positiva de don Mario... Y mira que, cuando Zapatero la usó para su campaña, se le dio estopa a este poema y a la canción de Serrat.
ResponderSuprimirDefendamos siempre la alegría y vivámosla desde dentro,
AG
"Actitud combativamente positiva..." Es una buena definición, creo. Es el espíritu a seguir.
ResponderSuprimirUn abrazo
PD: Mejor que Zapatero se hubiera estado quieto, me la impresión...